Disco póstumo, el trabajo de presentación de Dolores es la reivindicación de una forma de entender la música como un trabajo de orfebrería,como se hacía antes, sin prisas y sin pretensiones. Sin ceder a modas ni a intereses, pero sin dejar de sonar rabiosamente actuales. En un momento en el que hacer música inteligente en España equivale a sonar cerebrales,clínicos y depresivos, Dolores nos miman con un trabajo al más puro estilo The Head On The Door de The Cure, denso y oscuro, pero rico en canciones brillantes, luminosas y orgullosas de su estirpe pop. Un disco en el que cada tema tiene vocación de single, sin avergonzarse de enfilar estribillos como catedrales, porque estos han sido edificados sobre sólidos entramados musicales; de esos que sorprenden por su efectividad y economía de medios.
El sonido de Dolores es denso, intenso y pétreo. Los han comparado a los citados The Cure, a Parálisis Permanente o a Décima Víctima, porque no sabrían a quién o a qué compararlos. El hecho es que es impactante que un grupo con una vida tan corta tenga un sonido tan personal (Cristobal Fortunez, Fauna Mongola)
Corfatuegos
Fiebre de
Cocodrilos de Marfil
No hay lugar
Temblor
KDR
La Estructura de las Revoluciones Científicas
Nich / Loft
Volcán
Avenida de América

